SI ME VES bOGOTA (NOV 2017)

miércoles, 11 de febrero de 2015

SACAME DE TU CUENTO

Tener una condición física no me hace extraterrestre o anormal; simplemente diferente y todos los seres humanos lo somos.

Tenemos los mismos derechos, diferentes facultades, distintos modos de hacer las cosas, lo cual nos permite complementarnos unos a otros y hacer de este mundo algo maravilloso.

¿Dónde está la diferencia en tener simplemente unos centímetros de estatura? Simplemente hacemos las mismas cosas de una manera un poco distinta que la tuya.

No entiendo porque se convierte en noticia, espectáculo o acontecimiento que sobre llame la  atención: el encontrarnos por el camino, el vernos caminar o bailar, el que quizás tengamos una pareja del mismo tamaño o de estatura promedio. ¿Dónde está la diferencia o lo sobre natural en estas cosas que son parte del día a día de la humanidad?

Y si te das cuenta que vestimos a la moda, o vamos a la playa, practicamos deporte, nos convertimos en padres de un niño de talla baja o talla promedio; ¿cuál es la diferencia, si todos los seres humanos podemos ser y hacer algo de todo eso?

Que si desarrollamos cualquier profesión, fuera de los circos o de los shows, se convierte en signo de admiración, como si nos saliéramos de lo normal o fuéramos súper dotados, por hacer lo que hace cualquier otro ser humano.

¿Dónde está la diferencia, si soy ama de casa, si decido ser soltera o si me caso, si voy a la universidad o si trabajo, si mis padres son de talla promedio o talla baja?, eso a cualquiera le pasa.

¿Por qué te sobre exaltas cuando te das cuenta de algunas de esas cosas que son cotidianas en todas las personas? ¿Por qué conviertes en noticia de asombro o apoteósico algo que es común en cualquier ser humano, acaso nosotros también no lo somos?

Es cierto que nuestras diferencias están un poco más marcadas ¿y qué con eso?. La estatura o cualquier condición física, no nos quita lo humano ni nos hace menos persona.

Todas las personas podemos hacer casi todo, de una manera diferente y eso no excluye a nadie aunque no seamos iguales. Pero algo sí sé y tengo la certeza, y es que nuestras diferencias tienen el mismo valor y no nos roba la dignidad ante ningún ser humano y mucho menos ante los ojos de Dios que con el mismo amor a todos nos creó.

Sácame de ese cuento en el que me has metido, soy real y hago parte de este  mundo, contigo.


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